miércoles, 8 de abril de 2009

El interés por la lectura...


Todos sabemos que es sumamente importante que los niños adquieran el hábito de la lectura. Este interés puede ser sugerido al niño de una forma sencilla, espontánea y duradera. El niño que empieza a tener contacto con los libros desde muy pequeño, antes mismo de aprender a leer, simplemente ojeándolos, según algunas investigaciones, se encontrará más preparado para tener éxito en los estudios y en la vida de una forma general. El acto de leer o simplemente de ojear un libro hará niños más imaginativos y creativos. Empezá hoy mismo a construir ese hábito diario tan enriquecedor para él y para todos. Empezá ya a hacer de tu casa una gran biblioteca.

¿Cómo hacer para fomentar la lectura en los niños?


Para empezar, es necesario que tu hijo te vea, siempre que sea posible, con un libro en la mano. Los niños sentirán más interés por leer un libro si ven que este hábito está presente en su entorno. A los niños les encantan copiar, si ellos notan que les gusta leer y que tratan los libros con cuidado y respeto, ellos probablemente, harán lo mismo.

  • Es necesario estar convencido de que la lectura debe ser empleada como una forma más de diversión y no como una obligación. Los libros no deben ser introducidos al cotidiano del niño solo cuando él esté aprendiendo a leer o solo cuando él ingrese en la escuela. El contacto con los libros debe empezar antes.
  • Cuando el bebé consiga sentarse firme en el suelo o en la cuna, ofrecele libros para que los maneje. Existen en el mercado pequeños y curiosos libros hechos con tela, e incluso con material plástico indicados para el juego a la hora del baño. Existen también pequeños diccionarios para que tu bebé se vaya familiarizando con las palabras, las letras, relacionándolas poco a poco a la imagen.
  • Al principio, dar preferencia a los libros ilustrados, con pocas palabras, para que el niño lo toque, lo acaricie, lo huela, y tenga todo tipo de contacto con ellos. Existen libros que contienen sonidos y también trozos de lana, y de otros materiales para que los bebés disfruten también con el tacto.
  • Cuando estén un poquito más grandes, lo ideal es leerles en voz alta, siguiendo siempre las historias del libro.
  • El tiempo que dediques para leerles un cuento debe ser especial así podrás compartir con ellos el placer de la lectura, lejos de las distracciones de la televisión.
  • Lo importante es que el niño se familiarice con los libros, aprenda a manejarlos y así estará construyendo una amistad, un lazo con la lectura.

Los límites... en su justa medida.


En los primeros años de vida los niños suelen esmerarse en hacernos conocer su inagotable energía. Salto va, grito viene, la casa y el jardín se transforma en un verdadero "campo de batalla; en donde nada parece estar en su lugar y todo suele llevar la distinguida marca de sus huellas digitales.
Los adultos, un tanto confundidos, quizás en función de la era que nos ha tocado vivir, los "dejamos hacer" mientras recordamos épocas lejanas en las que los menores solían pedir permiso hasta para abrir la boca.

Entre estos dos extremos, ¿no habrá alguna alternativa?

Es importante poner límites, sin olvidarse en el intento, de respetar la curiosidad de los niños, ya que un mundo sin leyes, sin orden, sin patrones no ayuda a CRECER.

¿Cómo manejarnos para poner límites, sin por ello dejar de favorecer el desarrollo de la identidad y la propia maduración?

...Con una conducta parecida a un elástico: "Se estira pero tiene un límite". La imagen tiene que ser clara. La falta de límites, sin lugar a duda suele ser la causa de numerosos trastornos infantiles. Entre otros, la agresividad, por lo tanto lo ideal es lograr un equilibrio basado en la comprensión, coherencia y límites claros sin rigidez, arbitrariedades ni autoritarismo.

A veces los nenes tienen conciencia de que están haciendo algo que no deben, otras ni siquiera lo sospechan. Esto nos lleva a pensar que las travesuras tienen orígenes diferentes, por curiosidad, por necesidad de experimentar o investigar ciertas cosas, por ejemplo: ...¿si mezcla la yerba con el azúcar?..."pero si escribe la pared y luego se da vuelta, esperando la mirada del adulto"..., se plantea un desafío a la autoridad del adulto, quién deberá aceptarlo con calma e inteligencia. Hay situaciones que uno sabe que no puede permitir, mientras que en otras se puede ser más flexible.


¿Qué es un límite ...


Es un borde, es un no pero también un sí.
Es respeto por el otro.
Es educar, no para ser sumisos sino para tener la capacidad de defendernos.
Es prohibir y dar permisos.
Es transmitir cuidado por uno mismo y por el otro.
Es enseñar a pensar, a discriminar, a elegir.


Para que el día de mañana puedan ser adultos independientes, fuertes, respetuosos, libres...

martes, 7 de abril de 2009

Cómo tomar el control de su televisor


Al llegar al jardín los niños ya han visto aproximadamente 4.000 horas de televisión. La mayoría de los expertos en el desarrollo infantil están de acuerdo que esto es excesivo. Pero prohibir la televisión tampoco es la respuesta correcta.

Los buenos programas de televisión pueden despertar la curiosidad de los niños y abrirles nuevos mundos. Es mejor que los padres mantengan el control sobre cuánto tiempo los niños se pasan frente al televisor y qué programas ven.

Estas son algunas sugerencias para seleccionar programas para su niño:

Reflexione sobre la edad de su niño y seleccione cuidadosamente aquellas cosas que usted desea que vea, que aprenda y que imite.

Busque programas que tengan:
* alguna lección que enseñar
* sean interesantes para el niño
* lo animen a escuchar y hacer preguntas
* le ayuden a aprender más palabras
* le hagan sentirse bien sobre su aprendizaje
* le presenten nuevas ideas y nuevas experiencias

Mantenga un control sobre cuántas horas de televisión su niño ve cada semana y qué programas ve. Algunos expertos recomiendan que los niños no deben ver la televisión más de dos horas por día. Sin embargo, usted debe decidir cuántos y cuáles programas va a permitirle.

Aprenda más sobre los programas infantiles que hay en la televisión, en videos o DVDs y ayude a su niño a hacer sus selecciones.

Después de seleccionar los programas que son apropiados para su niño, permita que él decida qué programas quiere ver. Prenda el televisor al comienzo del programa y apáguelo cuando se acabe.

Vea televisión con su niño cuando pueda para que pueda responder a sus preguntas y hablar sobre lo que han visto. Preste atención a la manera como responde al programa para que le pueda ayudar a entender lo que está viendo.

Incluya a toda la familia en la discusión y las actividades relacionadas con los programas de televisión.

Vayan a la biblioteca y exploren libros sobre los mismos temas que han visto en el programa. O ayude a dibujar o recortar revistas para hacer un libro basado en el programa que más le interesa.

Asegúrese de nunca utilizar el televisor como niñera. Más bien, balancee la buena televisión con otras actividades agradables y educativas para su niño.

¡Permiso! ¡Por favor! ¡Gracias!

Reflexionemos...

No es fácil habituar a los niños a pedir permiso, por favor o dar las gracias si los grandes que están a su alrededor no lo hacen.

Sabemos que un niño no es un adulto en miniatura, aún no ha completado su desarrollo emocional y tenemos que ayudarle a reconocer los sentiminetos de los demás, y a poner en práctica los buenos modales, imprescindibles para la convivencia.

Para los niños, hacer amistades no es fácil, ellos tienen que aprender a acercarse, observar sus reacciones, sugerir juegos, colaborar, intercambiar información, preguntar, contestar, esperar turnos, y toda una gama de normas sociales.
Esta etapa es fundamental para la vida futura.

¡Permiso!¡Por favor!¡Gracias!Se aprende si se práctica.
Los chicos no adivinan si no les decimos qué se puede y qué no.

Los padres en casa y las docentes en el jardín deben favorecer actitudes de buenos modales. ¡Permiso!¡Por favor!¡Gracias!hay que usarlos en forma habitual, en laas acciones cotidianas.

Es importante que los niños las aprendan pero es más importante que los adultos las practiquen.

lunes, 2 de marzo de 2009

La muerte, el misterio mas temido


Es un tema del que la mayoría prefiere no hablar. La muerte, fuente de un sinnúmero de miedos, también genera angustia en los más chicos...

Los niños viven emociones intensas tras la pérdida de una persona amada.En cualquier momento de su infancia, perciben y registran la muerte de alguien afectivamente cercano y sufre por ella.Ellos, al igual que los adultos, sienten dolor, tristeza, rabia, miedo, ansiedad y muchas otras emociones cuando enfrentan un duelo.

En los niños pequeños, la pena y el dolor suelen observarse de manera más intermitente y por períodos más cortos, pero el proceso dura mucho más tiempo,porque el concepto de desaparición física, tal como lo comprenden los adultos, no se adquiere sino hasta los 8 o 9 años.

Los chicos tienen necesidad de la verdad y derecho a ella: " A menudo es dolorosa de comprender, pero si otra persona la dice y habla de ella, permite que el niño se construya y humanice". (Dolto)

Durante el proceso de duelo...

* Alentar al niño a que hable de sus sentimientos (enojo, tristeza, etc.)
* No alejarlo del dolor.
* Ayudarlo a manifestar su ira (corriendo, gritando) sin olvidar que aún es un niño y necesita seguir recibiendo pautas y límites que fortalezcan su crecimiento y le devuelvan seguridad.
* Tranquilizarlo y contenerlo cuando exprese sus temores.

Como hablar...

* Utilizar un lenguaje comprensible.
* Conservar la calma y aprender a escucharlos.
* Ser directo, afectuoso.
* Ser completamente honesto.

Sabemos que los niños generan sus propios pensamientos respecto de la muerte, y por ello es importante habilitarlos para que hablen de su ser querido, como la única posibilidad que tienen de proteger ese recuerdo, asegurándoles que, aunque físicamente no puedan verlo más, nunca dejarán de quererlo.